sábado, 13 de mayo de 2017

La fosa de Cofete

En la playa de Cofete era fácil remover la arena, por eso los siete falangistas de Betancuria y Las Palmas, pusieron a cavar la fosa al padre y a la hija, al hermano menor y al niño de 9 años, para luego ejecutarlos arrodillados de un tiro en la nuca.

El viejo Winter miraba desde el montículo junto a la mansión, lo acompañaba un oficial de la Gestapo, ambos acababan de abrir un vino malvasía de Lanzarote, la copiosa cena y el exceso de alcohol les rindió observando las peripecias de aquellos aprendices de fascistas, los que alumbrados por la luna llena acababan de asesinar al médico del pueblo y a toda su familia.

Conversaban los dos alemanes sobre la inminente Segunda Guerra Mundial, el poder del Reich, la victoria y el nuevo mundo liberado de razas inferiores, de la demoniaca Judea, de la necesidad del exterminio masivo para que la invencible raza aria cultivara la tierra de belleza, fortaleza y claridad.

Los Falanges se sentaron agotados por el exceso de “trabajo”, enterrar personas asesinadas resultaba muy duro, desde el mar parecía sonar un canto de ballenas, pero eran las toninas retozando en celo como un canto a la vida entre la desolación, la muerte y el inminente holocausto. 

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es

Playa de Cofete

2 comentarios:

  1. Qué exterminio tan premeditado..Asesinos de sueños y esperanzas y ansiada libertad!!!...Imperdonable....

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  2. La naturaleza sigue adelante, con la misma tozudez con la que el hombre de dispone a asesinarse a sí mismo.

    Saludos,

    J.

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