miércoles, 4 de enero de 2017

Jazmines de enero

El despertador no paraba de sonar en la habitación, los tonos variaban, aumentaba el sonido pero aquel cuerpo no despertaba, su rostro denotaba una tranquilidad que solo se observa en quien ya no vuelve jamás a la tierra, por la paredes de madera entraron varias sombras, un olor a jazmines de enero, el perfume perecedero de la muerte.

Aquellas energías remotas casi imperceptibles se ubicaron alrededor de la cama y la televisión encendida, el hombre sintió el sabor de la infancia, de los años perdidos en el tiempo, cuando andaba por el patio bajo los helechos perseguido por una perra ratonera blanca y negra que lo lamía como si fuera un cachorrito. El olvidado cariño de sus abuelos, de sus padres, de toda una familia que ahora ya casi no existía, todos habían partido, solo quedaba ese reducto invisible antes de la nada.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es

5 comentarios:

  1. Ese recuerdo infinito nos mantiene vivos, el transcurso de la vida nos enseña la frágil dolencia de las flores.

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  2. Desde Busca aquellos que aún no perdieron la esperanza.
    Te echamos de menos Pako, esperamos que vuelvas pronto y que estés bien.

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    1. Un abrazo grande Noemi!! Lo que necesites tienes mi correo electrónico en el perfil del blog.

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  3. Hola paco, espero que estés bien.Cómo te va con el ayuntamiento, sobre la apertura de la fosa común del cementerio de las palmas? Espero que sea favorable. Saludos

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    1. Estimada Papa, sigue todo igual. El ayuntamiento cierra todas las puertas a la exhumacion de nuestros muertos. Lo mismo que el PP de Cardona. Abrazos compañera!!

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