domingo, 29 de enero de 2017

Alienación parental y destrucción del amor incondicional

"No te preocupes por las personas de tu pasado, hay una razón por la que no llegaron a tu futuro" 

Paulo Coelho

Lo verdaderamente triste no es el hecho de separar a un padre de su hija, de su hijo, lo que daña el corazón y eso que llamamos alma, es que cada víctima quedará marcada de por vida por ese odio irracional, por las frustraciones de progenitoras que no supieron superar el fin de una relación, que arrasaron por todo, no solo con sentimientos y lazos eternos, también por gran parte de lo material.

El Síndrome de Alienación Parental (S.A.P.) es un término acuñado por el profesor de psiquiatría Richard Gardner en 1985, para referirse a lo que acertadamente describió como un desorden psicopatológico en el cual las hijas o los hijos se separan, denigran e insultan sin justificación alguna a uno de sus progenitores, mayoritariamente al padre, negándose a tener contacto con él.

El profesor Gardner afirma que una niña o niño puede mentir cuando relata una experiencia de abuso por parte del padre, porque su madre ha introducido ideas falsas en su mente, programándolo en contra del padre, generando que la menor tenga la convicción de que realmente ha ocurrido tal abuso, que en la mayoría de los casos detectados como SAP se trataban únicamente de una estrategia premeditada y programada por las madres para alejar a las niñas y niños de sus padres. Utilizando normalmente las falsas acusaciones en contra de los progenitores varones.

En los casos más graves las menores comparten estas fantasías paranoides, llegando al extremo de ser presas del pánico ante la perspectiva de tener que visitar a su padre.

Se trata de un vínculo patológico entre la madre y cada menor, que no puede ser cambiado por cualquier tratamiento mientras continúen conviviendo con su madre.

Gardner afirma que es característico en las menores involucradas en el proceso de deterioro, hecho que logra la progenitora “alienadora” mediante un mensaje y un programa, constituyendo lo que normalmente se denomina “lavado de cerebro”.

Desarrollando las niñas y niños que sufren este síndrome un odio patológico e injustificado hacia el progenitor alienado que tiene consecuencias devastadoras en su desarrollo físico y psicológico.

Son destacables algunos indicadores que permitirían detectar estos síntomas de maltrato:

*Impedimento por parte de uno de los progenitores a que el otro progenitor vea a sus hijas o pueda convivir con ellas.

*Desvalorizar e insultar al otro progenitor en presencia de la niña o el niño.

*Subestimar o ridiculizar los sentimientos de las niñas o niños hacia el otro progenitor.

*Incentivar o premiar la conducta despectiva y de rechazo hacia el otro progenitor.

*Influir en las niñas o niños con mentiras sobre el otro progenitor llegando a asustarlos.

*En las niñas o niños puede detectarse cuando éstos no pueden dar razones o dan explicaciones absurdas e incoherentes para justificar su rechazo; y también si utilizan frases o palabras impropias de su edad, como diálogos similares o idénticos al del progenitor “alienador”, llegando incluso a inventar y mencionar situaciones de abuso o maltrato que jamás han sucedido.

Esas madres son incapaces de reflexionar que con razón o sin ella, utilizan a sus hijas o hijos para vengarse y molestar a su ex pareja, sin pensar para nada en las consecuencias mentales y emocionales que les ocasionará en sus vidas.

Separar a cualquier niña y niño de su padre, de sus abuelos es un inmenso acto de crueldad, de maldad ilimitada, que sin ninguna duda un día se volverá en contra de quienes son capaces de llevar su odio visceral, sus frustraciones a unos extremos criminales.

Cuando llega el final de una relación sentimental nunca hay que olvidar que el otro ya no es tu pareja, pero que para siempre seguirá siendo el padre de tus hijas o hijos, un rol que por salud mental y emocional de la menor hay que conservar y estimular, simplemente es la esencia del amor verdadero.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es

5 comentarios:

  1. Comunicado de la COORDINADORA DE PSICOLOGÍA JURÍDICA DEL CONSEJO GENERAL DE COLEGIOS OFICIALES DE PSICÓLOGOS DE ESPAÑA. 18/06/2008

    Por parte de la Coordinadora de Psicología Jurídica del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos de España, DESEAMOS AVALAR LA CONVENIENCIA DEL ANÁLISIS DE LA PROBLEMÁTICA QUE SE CONOCE COMO SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL EN LA EVALUACIÓN PSICOLÓGICA, tanto dentro del ámbito forense del derecho de familia, como de otros relacionados. LOS INVESTIGADORES Y LOS PSICÓLOGOS MUESTRAN GRAN CONSENSO AL CONSIDERARLO COMO UNA ALTERACIÓN COGNITIVA, CONDUCTUAL Y EMOCIONAL, en la que el niño desprecia y critica a uno de sus progenitores. Esta conducta y actitud de rechazo y minusvaloración, es injustificada o responde a una clara exageración de supuestos defectos del progenitor rechazado. Para hablar de este síndrome, debe descartarse por completo la existencia de cualquier forma de maltrato o negligencia en los cuidados del niño, asegurándose de que las críticas no se refieran a conductas o actitudes reprochables por parte del familiar rechazado. Como todo avance científico y profesional, está sujeto a continua revisión, pero NO PUEDE SER NEGADO “A PRIORI”, cuando EXISTE LITERATURA CIENTÍFICA Y ACTIVIDAD PROFESIONAL QUE LO DESCRIBE, Y RECONOCE SU UTILIDAD.
    http://www.infocoponline.es/view_article.asp?id=1942

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  2. Hay padres y madres para echarles de comer aparte, en este caso mayoritariamente madres que separan a los hijos de los padres. La alienación parental debería ser perseguida y condenada.

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  3. La ruptura de la pareja es casi lo peor que puede pasarle a una persona, máxime si hay hijos en común. Cometemos el error de mostrar ante los hijos el desacuerdo con el otro progenitor, ya sea haciendo comentarios indebidos, algún gesto o sin darnos cuenta rechazo a todo aquello que provenga del mismo, involucrando a los hijos en una guerra , en la que se convierten en "LOS SOLDADOS CAÍDOS". Esto jamás debe pasar, pero desgraciadamente pasa!!!!.

    En estas situaciones tan dolorosas los niños se sienten perdidos, son vulnerables y ALTAMENTE MANIPULABLES.

    En mi caso particular, he sido una mujer que tras vivir años de maltratos y manipulación por parte de mi pareja, la separación no termina con el problema, se suma la utilización y manipulación del más débil (Nuestro Hijo). Eso sí, sin dejar evidencias claras de maltrato ni negligencias en el cuidado del menor. (Sólo demostrable con la evaluación e informes pertinentes de los profesionales).
    Y aún así, por el inmenso amor hacia lo más preciado de mi existencia que es mi hijo, no infundo el mal en su corazón. Pero también he conocido casos de hombres que han pasado por verdaderos calvarios, mujeres que aprovechan pensando quizá sentirse más protegidas legalmente para alejar al hijo/a del padre, influenciando al menor con todo tipo de manipulaciones. (Por suerte esto está cambiando, y cada vez son más las denuncias al respecto).

    "PADRES y MADRES", cuidemos cada detalle de esta complicada situación, no fomentando el olvido y desamor del niño/a hacia el otro progenitor, por hacer daño y sin causa justificada.

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  4. La alienación parental es un delito, muy difícil de probar.
    Yo tuve que padecerlo con mi hijo.
    En mi caso fue el padre o la familia del padre, pq no quiero acusar directamente con el dedo a los que hicieron esta barbarie.
    Para mí fue horrible, yo soy adulta y se defenderme y sacar mis propias conclusiones, pero como puede hacerlo una criatura de 2 años?
    Incluso estuve a punto de denunciar por secuestro, puesto que durante del periodo vacacional y los fines de semana prohibía rotundamente el contacto con mi pequeño.
    Yo viví un infierno, pero creo que más infierno tuvo que vivir mi niño.

    Noemí Ruiz

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  5. Yo he vivido esa tortura, el progenitor o su familia, no voy a acusar con el dedo, puesto que no tengo claro quién realmente fue, le inculcaron a mi hijo que su madre era mala.
    Incluso estuve apunto de denunciarlo por secuestro, ya que en el periodo vacacional me tenía totalmente prohibido comunicarme con mi pequeño de 2 años. Una vez me tire 9 días sin saber nada de él, los fines de semana era exactamente igual y ya no te digo los llantos a la hora de devolvérmelo, agarrado a su padre como una lapa diciéndole que por favor no lo dejara con mamá pq mamá era mala.
    Yo soy adulta, lo he podido sobrellevar de la mejor manera que he podido, pero mi hijo ha sido el que ha pagado las consecuencias de todo esto, ahora tiene una guerra montada con su familia paterna, pq sabéis qué? Todo pasa y las mentiras no duran toda la heternidad, todo acaba en el lugar que debe estar, más tarde o más temprano.
    Hoy en día y después de la amenaza de denuncia por alienación parental la cosa ha cambiado considerablemente, no por mi, sino por mi hijo, ya que él es mucho más feliz.

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